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Premier League

Everton aplasta al Manchester United

21/04/19 - 09:56
El United es una caricatura de sí mismo, cuestionada la decisión de haberle entregado las llaves a Solskjaer...

El United es una caricatura de sí mismo, cuestionada la decisión de haberle entregado las llaves a Solskjaer para los próximos tres años. Se ha deshinchado el efecto del noruego, incomprensible la actitud de sus jugadores en Goodison Park. 

No se jugaba nada el Everton, siempre en tierra de nadie, capaz de caer ante el Fulham y de sorprender al Arsenal, al Chelsea y también a un United que tocó fondo y que depende de otro milagro para estar en Champions el año que viene tras caer aplastado 4-0.

Es casi misión imposible si se atiende al calendario, con el derbi de Manchester a la vista y con la visita del Chelsea a Manchester en pocos días. 
No le alcanza para más a este United, un equipo que necesita reformas de arriba a abajo. Naufragó en la cancha del Everton, agazapado atrás en un primer tiempo primoroso de los hombres de Marco Silva. Asombró el estado de somnolencia de los diablos rojos, huérfanos de un liderazgo que se le atribuye a Pogba, fuera de la escena.

Digne desnudó al United con un simple saque de banda antes de que Richarlison, en una acción acrobática, fusilara a De Gea (13’) para el 1-0.

Las cosas siguieron mal y tras un mal balance defensivo dejaron que Sigurdsson rematara desde lejos, a placer, para dejar casi resuelto el choque y quien sabe si las aspiraciones del United con el 2-0 para el Everton. 

No creó el más mínimo peligro, solo reseñable un remate forzado de Rashford sin consecuencias para Pickford. Se le borró la sonrisa de la cara a Solskjaer, poco común en el noruego, obligado a recurrir a Young y McTominay tras el intermedio. De poco le sirvió ante un Everton que destrozó por completo al United, hundido después de que Digne coronara su encuentro con un soberbio gol desde la frontal para el 3-0. 

El bochorno fue a más, crecido el Everton ante un United que hizo el ridículo en Goodison Park. Aún habría sido peor de no ser por De Gea, ágil para salvar un tanto bajo palos, vendido cuando el recién ingresado Walcott corrió al espacio para fusilar al arquero y liquidar el partido con el 4-0.