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Premier League

El City con sufrido triunfo

28/04/19 - 16:43
El camino del City hacia la Premier parecía cuesta abajo tras el asalto en Old Trafford, apenas una cuestión...

El camino del City hacia la Premier parecía cuesta abajo tras el asalto en Old Trafford, apenas una cuestión de tiempo. Aunque no fue así, al menos no tan fácil, dramático el triunfo a domicilio ante el Burnley (0-1). Sufrió como pocas veces ha hecho el cuadro de Guardiola, aliviado después del desgaste físico y sobre todo mental, desatascado por un gol milimétrico de Agüero que bien puede valer una Premier. Una fecha menos en el calendario, una desilusión más para el Liverpool.

El Burnley obligó al City a madurar el choque, tan arduo el trabajo como esperaba Guardiola. No le gustó al técnico catalán el primer tiempo en Turf Moor ante un rival que encontró el incentivo en intentar poner contra las cuerdas al campeón. No se jugaba otra cosa, ahora en zona de confort después de una temporada en la que coqueteó con el descenso en varias ocasiones. Se precipitó de inicio el cuadro de Pep hasta que dio con la pausa, algo descafeinados Gündogan y Sterling.

Tampoco dejó ningún rastro Sané, iluminado en Old Trafford pero apagado cuando Guardiola le dio la titularidad. Sintomática fue la estadística, con menos toques del alemán que de Ederson. A pesar de dominar la escena, al City se le atragantó el Burnley, correoso como de costumbre, sin más ocasiones que un remate timorato de 

Bernardo y otro de David Silva. Se tuvo que buscar la vida Agüero, cada vez más trascendente en el juego, desviado un remate que se le fue por poco.

Había sido plomizo el City hasta que regresó del intermedio, quizá agitado por Guardiola, obligado el despertar de un equipo que se jugaba la Premier sin margen para un resbalón. Cambió el color de inmediato, asediado el Burnley ante el campeón, más ambicioso que nunca. Heaton salvó con reflejos un remate de Agüero, un cabezazo de Laporte y sobre todo uno de Bernardo Silva. El City, además, se quejó con razón de un penalti por unas manos de Barnes que no señaló el colegiado.

No existió el cansancio ni tampoco atenazaron los nervios a un City que no se rinde, premiado con el 0-1 tras tanta insistencia. Agüero, un chico de barrio curtido a base de carácter, peleó un balón y definió como pudo. Entró lo suficiente, confirmado por el reloj del colegiado, desatada la hinchada celeste en Turf Moor como la del United en Old Trafford, tan histérica como la que más (63’). 

Se cocinó el triunfo a fuego lento, cerca de sentenciarlo Gabriel Jesus con un remate que salvó bajo palos Mee. No fue fácil, arropado Guardiola con Stones y Otamendi para sellar un triunfo vital que le acerca aún más a la Premier.