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Los Juegos Olímpicos fueron inaugurados de manera oficial

23/07/21 - 09:40
Tokio declaró inaugurados los JJ.OO...

Tokio declaró inaugurados los JJ.OO. más atípicos de la historia con una ceremonia hija inevitable de los tiempos convulsos que vivimos. La sutileza de su puesta en escena no pudo camuflar la frialdad de un estadio olímpico dolorosamente vacío, que sólo el desfile de las distintas delegaciones palió un tanto. 

El COVID y sus consecuencias no se escondieron debajo de la alfombra sino que hubo referencias explícitas a una pandemia que ha trastocado la vida de la humanidad entera tanto como el propio desarrollo de estos Juegos del miedo, agarrotados por las precauciones y despojados de la vertiente lúdica que siempre ha caracterizado al mayor evento del mundo del deporte. Una impactante coreografía tridimensional de 1.824 drones luminosos y la futurista antorcha fueron la única concesión a la tecnología para camuflar sus penas: Tokio desnudó sus contradicciones con un espectáculo sobrio y minimalista.
Mientras fuera del estadio se agolpaban algunos centenares de ciudadanos protestando por la celebración de los JJ.OO., el espectáculo arrancaba con fuegos de artificio para entrar enseguida en una representación simbólica del cuerpo humano, de cómo sangre, tejidos y nervios se entrelazan en pleno ejercicio, dando paso a unos bailarines-carpinteros que dibujaron los aros olímpicos con madera de los pinos que se plantaron en diversos puntos del país cuando hace 57 años, en 1964, Tokio acogió unos Juegos muy distintos a éstos.

Hubo un minuto de silencio por las víctimas del coronavirus y se mostraron imágenes de los deportistas entrenando en sus casas durante el confinamiento, algo que no estaba en el guión hace poco más de un año, cuando se decidió aplazar Tokio’2020. En el escenario se evitó explícitamente la acumulación de mucha gente, algo que habría exasperado a la opinión pública local, manifiestamente contraria a estos Juegos que navegan a contracorriente. Sólo el desfile de los atletas, significativamente menos numerosos que en anteriores ediciones olímpicas, insufló vida a un estadio con 1.000 VIPs en unas gradas listas para acoger a 60.000 espectadores.